Problemas con los que trabajo

No siempre es fácil poner en palabras lo que nos está pasando. A veces el malestar aparece en forma de ansiedad, bloqueo, tristeza o agotamiento; otras, como una sensación difusa de estar desbordado o desconectado de uno mismo. Sea cual sea tu caso, la psicoterapia puede ayudarte a comprender qué está ocurriendo y a encontrar formas más amables de relacionarte contigo y con tu entorno.

En terapia trabajamos de manera conjunta para entender el origen y el mantenimiento de ese malestar, identificar los patrones que lo sostienen y desarrollar recursos que te permitan afrontarlo con mayor claridad y seguridad. El objetivo no es “eliminar síntomas” sin más, sino generar cambios que tengan sentido para tu vida y que puedas mantener en el tiempo.

Asiedad y estrés

La ansiedad y el estrés pueden manifestarse de muchas formas: como una preocupación constante difícil de apagar, una tensión mantenida en el contexto laboral, miedo a la evaluación social, bloqueo ante situaciones exigentes como oposiciones o una atención excesiva a las sensaciones corporales y la salud. En otras ocasiones, el malestar aparece tras cambios vitales significativos o experiencias difíciles que dejan una huella emocional persistente. El trabajo terapéutico ofrece un espacio para comprender cómo funciona la ansiedad en cada caso, aprender a regular la activación emocional y desarrollar una relación diferente con los pensamientos y emociones que sostienen el malestar, favoreciendo una vida más flexible y con mayor sentido.

Depresión

La depresión puede expresarse como una tristeza persistente, una pérdida de interés por actividades que antes resultaban significativas o una sensación de agotamiento emocional que se prolonga en el tiempo. En algunos casos, el malestar aparece de forma más intensa y limitante; en otros, se mantiene de manera más sutil pero constante, afectando al estado de ánimo, la motivación y la forma de relacionarse con uno mismo y con los demás. El acompañamiento terapéutico permite comprender cómo se ha ido configurando este estado, atender el sufrimiento con mayor cuidado y favorecer cambios que ayuden a recuperar dirección, sentido y conexión con la propia vida.

Problemas de depresión

La depresión puede expresarse como una tristeza persistente, una pérdida de interés por actividades que antes resultaban significativas o una sensación de agotamiento emocional que se prolonga en el tiempo. En algunos casos, el malestar aparece de forma más intensa y limitante; en otros, se mantiene de manera más sutil pero constante, afectando al estado de ánimo, la motivación y la forma de relacionarse con uno mismo y con los demás. El acompañamiento terapéutico permite comprender cómo se ha ido configurando este estado, atender el sufrimiento con mayor cuidado y favorecer cambios que ayuden a recuperar dirección, sentido y conexión con la propia vida.

Miedo y fobias

El miedo y las fobias pueden aparecer como una respuesta intensa y desproporcionada ante determinadas situaciones, lugares o sensaciones corporales, llegando a limitar de forma significativa la vida diaria. En ocasiones, el temor se centra en actividades concretas como volar, conducir, exponerse a alturas o hablar en público; en otras, se manifiesta a través de crisis de pánico o de la evitación progresiva de espacios por miedo a que el malestar aparezca de forma inesperada. El trabajo terapéutico permite comprender cómo se mantiene este patrón de miedo, reducir la evitación y recuperar, de manera gradual y segura, la confianza para afrontar aquello que hoy resulta limitante.

Duelo y cambios vitales

Los procesos de duelo y los cambios importantes en la vida pueden generar un impacto emocional profundo, con sentimientos de tristeza, desconcierto o sensación de pérdida de sentido. En estos momentos, el acompañamiento terapéutico puede ayudar a dar espacio a lo que se está viviendo, comprender el proceso y encontrar formas de adaptarse a la nueva situación sin perder de vista lo que sigue siendo importante para la persona.

Problemas de autoestima

Las dificultades de autoestima suelen estar relacionadas con una visión negativa y rígida de uno mismo, acompañada de autocrítica constante, inseguridad o sensación de no estar a la altura. El trabajo terapéutico permite explorar cómo se ha construido esa relación con uno mismo, tomar distancia de patrones que generan malestar y desarrollar una forma más flexible y respetuosa de mirarse y tratarse en el día a día.

Dificultades sexuales

Las dificultades sexuales pueden estar relacionadas con factores emocionales, relacionales o cambios vitales, y suelen ir acompañadas de preocupación, vergüenza o presión por “funcionar”. El acompañamiento terapéutico ofrece un espacio seguro para comprender qué está ocurriendo, reducir la autoexigencia y explorar una relación más tranquila, consciente y satisfactoria con la sexualidad.

Acompañamiento psicológico para cuidadores de larga duración

El cuidado prolongado de otra persona puede generar un alto desgaste emocional, físico y mental, acompañado a menudo de culpa, sobrecarga o sensación de aislamiento. El acompañamiento psicológico ofrece un espacio para atender las propias necesidades, comprender el impacto del rol de cuidador y encontrar formas más sostenibles de afrontar el cuidado sin descuidarse a uno mismo.

Dolor crónico

El dolor crónico no solo afecta al cuerpo, sino que suele tener un impacto significativo en el estado de ánimo, la vida diaria y las relaciones personales. El acompañamiento psicológico puede ayudar a comprender la experiencia del dolor, reducir la lucha constante con el malestar y desarrollar formas más adaptativas de convivir con él, preservando la calidad de vida y aquello que sigue siendo importante para la persona.

Autoconocimiento personal

El autoconocimiento personal implica comprender mejor cómo pensamos, sentimos y actuamos en las distintas áreas de la vida. En ocasiones, este proceso surge a partir de una dificultad concreta y, en otras, como una necesidad de parar, reflexionar y tomar decisiones con mayor claridad. El acompañamiento terapéutico puede facilitar un espacio para explorar la propia experiencia, identificar patrones y desarrollar una relación más consciente y coherente con uno mismo.

Tarifas

Terapia individual

Sesiones individuales de psicoterapia dirigidas a personas adultas y personas mayores. El trabajo se adapta a tus necesidades y objetivos, combinando evaluación, intervención y seguimiento a lo largo del proceso terapéutico.

  • Duración: 60 minutos
  • Tarifa: 50 € por sesión

Terapia grupal

Espacios terapéuticos en grupo reducido, centrados en el acompañamiento emocional y el aprendizaje compartido. La terapia grupal permite trabajar dificultades comunes desde la experiencia y el apoyo mutuo.

  • Duración: a convenir

  • Tarifa: a convenir

Talleres psicoeducativos

Talleres orientados a la adquisición de herramientas prácticas para el manejo del malestar emocional y la mejora del bienestar psicológico. Pueden realizarse en formato grupal y adaptarse a diferentes contextos y colectivos.

  • Duración: a convenir
  • Tarifa: a convenir